Relación entre ronquidos y trastornos alimentarios

Relación entre ronquidos y trastornos alimentarios

Puede parecer sorprendente, pero existe una conexión importante entre los ronquidos y los trastornos alimentarios. El sueño de mala calidad puede afectar directamente los mecanismos de regulación del apetito y provocar hábitos alimenticios poco saludables.

¿Cómo influye la falta de sueño en la alimentación?

Los ronquidos frecuentes suelen ir acompañados de interrupciones del sueño, lo que tiene como consecuencias:

  • Incremento de la grelina (hormona del hambre)
  • Reducción de la leptina (hormona de la saciedad)
  • Mayor deseo por alimentos calóricos y azucarados
  • Menor control sobre los impulsos alimentarios

Trastornos alimentarios comunes asociados

  • Comer por ansiedad o estrés
  • Hiperfagia nocturna (comer en la noche)
  • Obesidad y sobrepeso crónico
  • Baja adherencia a dietas saludables

Un círculo vicioso peligroso

Roncar empeora el sueño → el sueño deficiente afecta la alimentación → una mala alimentación aumenta el riesgo de roncar. Es un ciclo que debe interrumpirse cuanto antes.

Cómo romper este ciclo

  • Tratar los ronquidos con dispositivos o cambios posturales
  • Seguir una rutina de sueño regular
  • Optar por alimentos ligeros antes de dormir
  • Evitar la cafeína, alcohol o tabaco por la noche

Preguntas frecuentes

¿Por qué tengo más hambre cuando duermo mal?

La falta de descanso altera las hormonas que regulan el apetito, haciendo que sientas más hambre y menos saciedad.

¿Comer mucho antes de dormir empeora los ronquidos?

Sí, especialmente si son comidas pesadas, ya que dificultan la respiración y empeoran la calidad del sueño.

¿Hay alimentos que ayuden a reducir los ronquidos?

Sí, los ricos en magnesio o triptófano pueden favorecer la relajación y mejorar el sueño.

¿Puede un nutricionista ayudarme si ronco mucho?

Sin duda. Puede ayudarte a planificar una alimentación que favorezca un sueño reparador y reduzca el riesgo de sobrepeso, que es un factor clave en los ronquidos.

Conclusión

La relación entre ronquidos y trastornos alimentarios no debe subestimarse. Un enfoque integral que incluya buenos hábitos de sueño y alimentación puede marcar la diferencia en tu bienestar general.

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